La posibilidad de intercambiar opiniones siempre ha sido una ventana abierta para las personas poder conocer de manera más directa los diferentes puntos de vista que les rodea. En el ámbito en el que las personas puedan desenvolverse nunca irá mal el retroalimentar sus conceptos con las diversas ideologías que tienen los demás.

Establecer debates sobre intereses de un tema en común le da la oportunidad a las personas de ampliar visiones, de conocer más de cerca las opiniones contrarias y de profundizar en situaciones que se les puedan presentar. Las redes sociales nos dan en bandeja de plata un canal mucho más amplio para poder crear debates en torno a problemáticas o temas que nos interesan.

Cuando tenemos a simple vista diferentes perspectivas, ya depende de nosotros mismos determinar que nuestro concepto está errado, si necesita ser modificado o si por el contrario, nuestro concepto puede aportar y ayudar a crecer a otras personas. Demos un vistazo detalladamente a ciertas áreas, las más próximas a nosotros, esas áreas que de manera inconsciente forman parte de nuestro día a día y a las que le damos más peso para que sigan creciendo, y no tenemos el criterio suficiente de poder determinar cuánto daño pueden ocasionar a la sociedad.

Podemos encontrarnos con la prensa rosa en los medios de comunicación, esos programas televisivos en los que se debate sobre la vida privada de una persona como dominio público, sin importar las agresiones y ofensas que allí se vierten. O miremos el ámbito de la política, donde sabemos de sobra que tenemos muchísimo por corregir, pero que si como sociedad seguimos comportandonos de igual manera que los políticos, entonces seguiremos teniendo los políticos que nos merecemos.

Cuando nos detenemos a analizar esos debates que se generan en TV por estos programas de prensa rosa. O sesiones parlamentarias. O ruedas de prensa de gobierno. O entrevistas a políticos. Lamentablemente podremos observar prácticamente la misma actitud de todos y cada uno de ellos. Todos se creen con el suficiente derecho a juzgar, a insultar, a ofender y a desprestigiar a sus oponentes teniendo la vana sensación de salir aireados, pero la realidad es que ninguno ha logrado salir victorioso. Todos se sacaron los trapitos al sol, todos se echaron tierra encima uno al otro.

Tristemente la sociedad se comporta de igual manera, porque así es que los medios y los altos dirigentes del país les han enseñado. Unos medios de comunicación ávidos por titulares impactantes que terminan siendo peyorativos y amarillistas. Programas de televisión en tiempo real que se encargan de presentarnos a personas capaces de caer lo más bajo posible con tal de obtener reconocimiento popular, o mejor dicho ser ‘famosos’. Espacios dedicados a la política en el que tanto sus protagonistas, los políticos, así como seguidores que se creen con el derecho a juzgar y a menospreciar a todo aquel que no concuerde con sus ideales.

Una vez más he de dejar una perspectiva propia sobre el concepto de debate, que puede sufrir transformaciones a lo largo del tiempo pero que de momento forma parte de mi vida.

“Un debate es donde se comparten diferentes opiniones y se trata de aprender de cada una de ellas, que tu ideología cambie o no siempre dependerá de ti mismo. Pero el concepto de debate en el que se insultan los unos a los otros además de improductivo y poco educativo, no es ético. Esta actitud además de aportar lo que hace es restar”.

 

Sería demasiado hipócrita si digo que tengo afinidades políticas con algún partido, siempre termino diciendo que el tema de derechas o izquierdas me vienen bien cuando debo acatar las indicaciones del GPS. Sin embargo y como bien detallo en los “acerca de mí” en mis perfiles, desarrollo, aplico y dirijo campañas de comunicación a un partido político.

Hasta ahora y creo que así seguirá siendo, consigo mantenerme completamente apolítica, puede que comulgue con algunas filosofías partidistas pero eso no significa que me identifique con un partido totalmente.

Sé que con los tiempos que corren el tema político hoy día es mucho más delicado de tratar entre las personas que en tiempos anteriores. Si antes se consideraban susceptibles con el tema, actualmente se tocan muchas más sensibilidades. He escuchado y leído en contadas ocasiones a las personas decir que están obstinadas de los políticos del país, de sus mentiras, de sus descaros, de sus corrupciones, de sus bocazas, en fin… no sigo porque lo más seguro es que no termine hoy.

Pero para todo aquel que hoy día quiere gestar cambios y piensa incursionar en la política, simplemente considero que debe tener muchos aspectos claros así como principalmente tener en cuenta los pasos básicos para comunicarse con la comunidad a la que quiere llegar, y es aquí donde me he permitido dejaros algunos de ellos.

Actualmente las redes sociales ya no sólo son un medio de comunicación más para marcas, sino que también los políticos hacen uso de ellas para darse a conocer, y dar a conocer sus intenciones y propuestas políticas.

Basándome en experiencias propias considero imprescindible compartir con vosotros estos 7 aprendizajes adquiridos.

1. Transparencia y cercanía: uno de los aspectos primordiales que todo político debe tener en cuenta es ser completamente sincero en sus mensajes así como en sus intenciones. Pero como no todo es color de rosa, es importante que tenga en cuenta que su transparencia puede ‘herir’ susceptibilidades en este tema hoy día. Un político que utiliza las redes sociales para comunicar sus intenciones debe saber escuchar y construir relaciones con sus seguidores, debe demostrar que se trata de una persona más que pertenece a una comunidad y que vive los mismos problemas que ocurren en ésta.

2. Estar, por estar: un político que decide estar en las redes por el simple hecho de estar sin tener en cuenta  objetivos ni el punto anterior, es mejor que no esté. Ocurre lo mismo que con las marcas que se plantean estar en las redes sociales por motivos como: están de moda, la competencia también está o porque resulta ser un medio free para difundir la campaña. Mientras partan de estos razonamientos ya todo va mal, al final los seguidores se terminan dando cuenta y la intención de ahorrarse costes termina siendo una historia truculenta, todo sale más caro.

3. La constancia es importante: no es nada nuevo decir que muchos políticos activan sus cuentas en procesos de elecciones y una vez pasadas éstas ya sus cuentas quedan en el olvido. Lo mismo pasa con sus promesas electorales, quedan en el olvido una vez que obtienen la victoria deseada. Una sugerencia si esto es lo que tienes pensado hacer como el resto, olvídalo. La gente lo sabe y tampoco es tonta como para caer una vez más en la misma ‘trampa’. Una vez que dejes tu cuenta a un lado por equis tiempo y decidas reiniciar la actividad de la misma cuando te resulte conveniente, te darás cuenta de lo que digo, habrás perdido todo lo que pudiste haber logrado antes y el crecimiento de visibilidad e influencia será mucho más lento.

4. La integración de todos: un político es una persona que quiere transmitir sus ideales y que en teoría se preocupa por la realidad y problemática que vive una comunidad, pero detrás siempre debe haber un equipo de personas que además de compartir ideales trabajan en conjunto por conseguir las metas pautadas, por lo tanto de la misma forma que a una empresa le dices que su incursión en Social Media debe partir desde la integración de sus departamentos, en política no hay diferencia alguna. Un político transmite sus mensajes y mientras exista un equipo cohesionado con esos ideales, éstos deben abocarse en las redes con los mismos ideales, con las propuestas para solucionar la problemática existente y con una difusión coherente de las estrategias y eventos organizados.

5. Evitar la impersonalidad: muchos políticos dejan en manos de terceros la gestión de sus perfiles en las redes sociales, este ha sido uno de los aspectos más criticados en la política 2.0 por los usuarios en común, algunos de esos políticos han confesado abiertamente que el uso de su perfil lo lleva otra persona del partido y que los tweets que son emitidos personalmente son firmados por ellos. Una estrategia que no entraré a criticar pero que sin duda viene a ser una opción de esa ‘transparencia’ que quieren transmitir. Existen diversas alternativas a las que recurrir para que un político haga uso de sus perfiles de modo más personal, asumiendo que la mayoría alega de no tener suficiente tiempo para ello, siempre hay herramientas que pueden facilitarle la tarea. Un político que quiere ganarse la confianza de una comunidad debe generar confianza y es preciso que construya relaciones con las personas, y las redes sociales vienen a ser un medio que no deben desestimar, por lo tanto si no le dan la debida atención que se merecen así como relevancia poca confianza podrán obtener hoy día.

6. Comunicación real y humana: en las redes hay muchos ‘gurus’ y vendedores de humo, esta es una las ‘afirmaciones’ más usuales en el marketing 2.0, los políticos tampoco escaparían de caer en esta clasificación. Un político es una persona que va ofreciendo sus ideas y sus propuestas para solucionar problemas existentes dentro de una comunidad y para que éstas sean compradas. Un político debe saber comunicarse y también dejar ver que se trata de una persona que puede estar padeciendo de la misma problemática como cualquier otro ciudadano, y que además propone soluciones reales para la misma. El construir una marca personal va de transmitir día a día tu esencia como persona, la comunicación diaria de su vida se encargará de ayudarle a definir su personalidad así como de dejar claras sus verdaderas intenciones, siempre y cuando éstas sean coherentes con lo que proyecta.

7. ¡No! Sin tener las cosas claras: así como una persona se introduce en el mundo de la política motivado por mejorar su barrio o cambiar normativas que considera injustas, también sus inicios en las redes sociales deben estar debidamente estructurados por sus objetivos. Es importante que un político defina el público al que quiere llegar, que tenga claro que estar ahí significa comunicarse directamente con un público, que estará expuesto a preguntas y críticas que tendrá que responder y enfrentar. Por el contrario si cree y considera que su presencia en las redes será solamente para difundir sus mensajes sin ton ni son, es decir, ser un publicador compulsivo de sus ideas y propuestas, y que lo demás poco importa entonces deja claro que las redes sociales no serán su mejor apuesta como medio de comunicación para su campaña.

Conclusión:
La política 2.0 no deja de ser un concepto que cobra fuerza cada vez más, las redes sociales se han encargado de transformar visiblemente los planes de medios, y hoy día estructurar una campaña sin tenerlas en cuenta como un medio base o de apoyo puede ser un gran fallo. Los actuales políticos jóvenes saben y reconocen su influencia en la comunicación. Ahora sólo nos queda esperar que el proceso de adaptación se torne presente en el resto de la casta política.

 

Luego de una larga ausencia motivada por las vacaciones, un calor ‘infernal’ y una mente espesa como para crear contenido ahora puedo decir que ‘he vuelto’. Sí, he vuelto para retomar los antiguos hábitos después de que unos intensos días de verano me hicieran ‘aparcarlos’ en su momento, sin embargo esa ausencia estuvo impregnada de experiencias e historias propias y ajenas que ahora se encargan de darle vida a estas líneas.

De un tiempo acá parece que nuestras vidas giran en torno a las redes sociales y no lo contrario. Basta con dar un vistazo al final del día para resumir la actividad del día a día que las personas dejan en sus muros de Facebook, en los 140 caracteres de Twitter, en las documentaciones gráficas que suben a Instagram o en los mensajes que buscan compartir con quien sea en Google+ para que estos sean vistos.

Tuve la oportunidad de conversar con amigos y conocidos, conocer sus opiniones personales en cuanto al uso que les dan a las redes sociales. Muchos de ellos no pertenecen al mundo del Marketing, ni de la Publicidad, ni de Relaciones Públicas y mucho menos del Social Media, por lo tanto su presencia en las redes sociales es netamente personal. Esto venía a ser la coyuntura que me permitiría, en cierto modo, desconectar del sector y ver más de cerca cómo son vistas las redes sociales por las personas ajenas a toda esta ola de información 2.0

Hay variedad de opiniones, hay motivos de peso en muchas de ellas como para saber hasta dónde quieren compartir así como cada uno tiene sus intereses propios, todo esto tiene sentido cuando conversas con ellos y sabes cuáles son sus actividades diarias. Muchas veces nos atrevemos a juzgar a las personas sin antes preguntarles sus verdaderos motivos, en ocasiones nuestros veredictos son infundados por elucubraciones propias y otras veces acertamos.

Cuando digo que no estamos preparados para las redes sociales lo digo porque ahora conozco más motivos para afirmarlo que hace unos días atrás, no bastaba sólo conocer opiniones ajenas y ver publicaciones compartidas en los muros de FB de la vida diaria de alguien, sino en saber y constatar que existe un gran número de personas que aún no son conscientes del daño que ellos mismos pueden ocasionarse cuando no conocen ni se establecen límites a sí mismos para su comportamiento virtual, aunque viéndolo desde otro ángulo este comportamiento seguro debe ser el mismo en la vida real.

¿Cuántas publicaciones de índole personal nos encontramos en las redes sociales abiertas para todo el ‘mundo’? ¿cuántos, en su afán de demostrar a quien conoce y a quien no, comparten imágenes de lo bien que se lo están pasando con los amigos en el concierto de Madonna o en la boda del mejor amigo mientras se supone que están de baja en el trabajo? Personas que despotrican de sus jefes y compañeros de trabajo públicamente desde sus muros, Time Line o Streams, esto tendría sentido si el objetivo es ser despedido de ese trabajo. Personas que son figuras públicas, como el caso de la concejal del PSOE con su vídeo erótico por el que tuvo que dimitir y que como otros tantos no tienen perfecto dominio del uso de las redes sociales y mucho menos consciencia sobre lo que se debe y no compartir. Y para seros más sincera poco me importa tu estilo de vida y nivel de erotismo que le das a tu relación, y en teoría es así como debe funcionar para todos, tu privacidad es tuya y por lo tanto debes saber gestionarla también en las redes sociales donde interactúas.

Son muchas las anécdotas ya sobre acciones virtuales que han tenido sus consecuencias reales, debemos ser conscientes de lo que decimos, compartimos y publicamos. No se trata de cohibirnos pero debemos saber con quién sí que tenemos que cohibirnos dependiendo de aquello que queremos decir y con quién no. Poco sentido tiene cuando te encuentras de baja en tu trabajo por enfermedad y mientras en tu muro te encargas de decirles a tus amigos lo buena que estuvo la marcha anoche, disculpame que te lo diga ‘en tu cara’ pero eres tont@.

 

Sabemos que las últimas tendencias en Internet, Redes Sociales y Buscadores son unos de los temas más sonados hoy en día. Los avances tecnológicos nos hacen estar más informados sobre lo que nos gusta, lo que nos interesa y sobre lo que queremos aprender, por lo tanto la oportunidad de seguir inmersos en estas áreas siempre son mejores cuando acudimos a grandes eventos como el WebCongress Barcelona, que en su 9ª edición, regresa a la ciudad condal los días 13 y 14 de Junio, y tendrá lugar en la Fira de Barcelona (Plaza España).

WebCongress se ha convertido en el encuentro digital de referencia entre profesionales y empresas españolas con 14 eventos distintos en 4 años, con ediciones en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Bilbao, reuniendo siempre a grandes profesionales de las empresas más innovadoras del sector.

El WebCongress Barcelona reunirá a ponentes como:

• Carlos de Torres, Director de la División Ibérica de Microsoft Advertising
• Eduardo Fernández, Vicepresidente y Director General de Research In Motion BlackBerry
• Antonio Castelo, fundador de Papanatos
• Cristina García de Tuenti
• Franc Carreras, de Somos Digitales
• Gemma Escribano, Corporate Social Media Analyst de Privalia
• Javier De La Higuera & Jon Zulueta, fundadores de People Opinion Company
• Jordi Urbea, CEO de Ogilvy
• José Fontainhas, de WordPress
• Leo Prieto, Co-fundador y CXO de BetaZeta
• Linda Gavin, Diseñadora del logo de Twitter
• Lluís Font, CEO de Zyncro
• Lutz Emerich, de Spotify
• Michele Lo Forte, CEO de PushToAction
• Miguel Madrigal, Country Manager de BetaZeta
• Ouali Benmeziane, creador y fundador de WebCongress
• Pablo Ayala, CEO de Innovae Vision
• Pau García Mila, Director General de EyeOS
• Toni Mascaró, Fundador de iMascaró

Así como también los talleres que se llevarán a cabo:

• Posicionamiento en buscadores, SEO Avanzado, impartido por Ouali Benmeziane
• Publicidad de Pago en Google, SEM Avanzado
• Google Analytics Premium
• Community Manager,impartido por Gemma Escribano, de Privalia
• Facebook Apps, impartido por Michele Lo Forte, de Kifulab
• Estrategias en las Redes Sociales, impartido por Franc Carreras de Somos Digitales
• E-Commerce
• Email Marketing
• Crea tu web con Prestashop
• i-tourism, impartido por Toni Mascaró de IMascaró
• Aplicaciones para móviles y tablets
• Optimiza tu presencia en Linkedin, impartido por Xavier Castellnou

Tanto para las conferencias y talleres podéis inscribiros en sus respectivos links.

Sin duda alguna un gran encuentro al que no debemos faltar para realizar Networking, conocer a tan excelentes profesionales e informarnos acerca de las últimas tendencias digitales, y para animarnos más  conozcamos las opiniones de los asistentes al WebCongress Madrid 2011.

 

En el plano social como en el comercial muchas veces debemos optar por establecer y definir cómo diferenciarnos, es decir, que nuestra marca, producto, servicio o nuestra personalidad destaque según el entorno que corresponda.

Existen imnumerables ofertas en servicios, productos, marcas y por supuesto millones de personas dispuestas a consumirlos. Solemos enfrentarnos a constantes valoraciones para decidir qué producto comprar, qué servicio escoger, con quién relacionarnos y a qué político queremos votar.

Cuando queremos darnos a conocer dentro de un entorno con el que nos identificamos, debemos enfocarnos en cómo darnos a conocer para destacar dentro del mismo. De igual manera ocurre en el sector comercio y en la política.

Es importante saber emitir el mensaje que queremos difundir, nuestros objetivos y nuestro lenguaje, así como también conocer el medio, sus características, su desarrollo y sus necesidades.

Para asumir el rol que queremos desempeñar dentro del sector que sea, además de tener conocimientos y experiencias sobre el área, también debemos centrarnos en conocer cuáles son los puntos fuertes que se dominan sobre la misma, de manera de poder establecer aquellos puntos que crearán la diferencia frente a la competencia.

Un punto que puede utilizar un político a favor y como factor diferenciador puede ser sus inicios dentro del sector o simplemente un candidato que ofrece todo lo contrario a los que ofrecen sus contrincantes así como demostrar su disposición a comunicarse directamente con las personas. El lanzar al mercado de gran consumo un producto de higiene personal para un nuevo nicho en el mercado con un formato que rompe los patrones de los ya existentes podría resultar un diferencial que lo destaque dentro de los lineales, independientemente de que sus componentes resulten ser iguales o similares a los de la competencia. Un factor diferenciador  y que nunca debe descuidar cualquier marca es su calidad de atención al cliente, sin importar sector, ni qué tan grande o pequeña sea la empresa.

Es necesario realizar una breve ‘pausa’ en el servicio de atención al cliente, sobre todo cuando se ha sido ‘víctima’ de no muy gratas experiencias con marcas de reconocimiento y con otras pequeñas marcas, pero marcas al fin y al cabo. Una marca como Alitalia que no cuenta con personal que ofrezca una buena atención y que hagan sentir al cliente como si le estén haciendo un favor en atenderle y llevarle a su destino, y que dentro de sus políticas no hay cabida para las flexibilidades en cuanto a modificación de fecha en un boleto. Una marca de una peluquería en Venezuela, Julio’s, con una atención mediocre al público y carente de profesionalismo. Marcas que independientemente de sectores y ubicación geográfica tienen algo en común, y es que ni sus propietarios ni empleados tienen el menor interés por ofrecer calidad en la atención al cliente. En consecuencia frente a situaciones así el cliente no regresa y por supuesto el ‘boca-oreja’ juega un papel fundamental encargándose de ‘desprestigiar’ a las mismas.

Como consumidores siempre buscamos que el beneficio vaya acorde con la calidad y el precio que pagamos, como ciudadanos buscamos confiar en esa persona que se supone velará por nuestro bienestar y el de nuestra comunidad, como personas buscamos personas con valores similares a los nuestros para relacionarnos, compartir y aprender de ellos.

 

Una larga ausencia en mi blog, sí… aunque ello no significa que no tenga historias qué contar o temas qué compartir. En los últimos días, o mejor dicho meses, por circunstancias mayores he estado viviendo y recordando de todo aquello que formaba parte de mi  pasado… entornos, lugares, personas, experiencias e historias varias, aunque la familia y los amigos siempre han estado muy presentes.

Volver a visitar y ser cliente de aquellos negocios que antes solía hacer me han hecho recordar episodios que por más tiempo que haya pasado aún siguen estando ahí, intactos.

Hace un poco más de 7 años,  realizando la compra de la semana en el supermercado Madeirense en Venezuela, y uno de los supermercados más importantes del país, recuerdo a una chica hablando por el móvil mientras realizaba su compra. Sostenía una conversación, la cual creo que unos cuantos no pudimos evitar escuchar, ya que la chica hablaba con el tono suficiente como para que escuchara el supermercado entero.

Llevaba su carrito a tope con la compra y mientras, su conversación por el móvil trataba sobre lo adinerada que era y que gracias a ello podía darse todos los gustos que quisiera… al parecer la parte de lo rica que era debía dejarlo muy claro tanto para la persona al otro lado del teléfono como para los clientes del supermercado, igual esta táctica pertenecía a alguna fórmula metafísica de esas que debes repetir y creerte tal cosa para que se convierta en realidad.

Recuerdo perfectamente la actitud de “soy más que tú y que todos aquí”, “tengo más dinero que tú y que todos los que están aquí en este momento”, y también recuerdo que debido a lo insoportable que me pareció compartir pasillo con ella huí rápidamente de su lado, pero la chica insistía en seguir mis pasos con su conversación vacía y pedante que a nadie le interesaba.

Y como las leyes de Murphy nunca fallan, al momento de hacer la cola en caja para pagar como por “arte de magia” tenía a la misma chica delante de mí haciendo cola en la misma caja, ya sin móvil pegado a la oreja,… Uuuufff realmente me tocaba presenciar el final de toda esta historia, la chica llevaba el carrito de la compra completamente lleno, puede que lo necesario, lo menos necesario y lo no tan necesario estaba en ese carrito, pero en fin ella podía “darse el gusto de comprar lo que quisiera”.

El desenlace real resultó una vez pasados todos los artículos y cuando la cajera pasó su tarjeta, la misma No Paso, sí!!!.. rechazada por el banco y nuestra protagonista no tenía más tarjetas, y quizás lo más terrible para ella fue, no sólo devolver más de la mitad de su compra para pagar lo otro con el poco efectivo que llevaba, no… sino además que todos sus “escuchas”, o sea nosotros, eramos testigos de su “tragedia”.

Después de todos estos años esta historia volvió a mi cabeza gracias a otros personajes que se han encargado de demostrar qué tan escándolosos pueden ser frente a una audiencia desconocida con tal de destacar por la buena vida o el lujo que se dan. Y lo cierto de todo es que teniendo en cuenta las circuntancias actuales del país, económico, social y político, no puedo dejar de repetirme la misma pregunta…. Qué le pasa a la gente???, resulta que la evolución sólo ha sido sido del plano real al plano virtual para seguir difundiendo la misma información, sin importar ubicación, audiencia y contenido.

Anteriormente estos seres actuaban en cualquier espacio público, preferiblemente repleto de personas, y a través de sus teléfonos móviles los hacían partícipes de sus “conversaciones” y así lo siguen haciendo, pero ahora pueden compaginar con las redes sociales realizando públicas todas sus actividades. ¡Así es Señores!… sigan compartiendo tanto en el plano real como virtual todo lo que hacen, todos los sitios que frecuentan, el carro que poseen, los bancos de los que son clientes, dónde viven, dónde pasan sus vacaciones, etc… etc… etc… pero luego no se quejen que fueron víctimas de secuestro, de atraco o de robo.

Es lamentable que el venezolano tenga que vivir en paranoia, ¡sí!, pero muy seguramente será más lamentable tener que vivir alguna de estas desgarradoras experiencias. Es importante que todos aprendan a utilizar sus perfiles en las redes sociales, sobre todo los más jóvenes. Es normal querer pasarlo bien pero desgraciadamente, sugiero mirarlo como una pausa, hay que tomar medidas… y drásticas. Saber con quién compartes información en tu Facebook, qué fotos publicas y con quién las compartes, aprender a no mantener un perfil abierto y a ser encontrado por cualquiera en la red, saber a quién le dices a través de Twitter o Facebook en qué sitio estás y saber qué datos personales compartes.

Probablemente muchos ya tengan en cuenta tales consideraciones, pero la verdad es que durante el tiempo de mi estadía en el país pude corroborar que aún unos cuantos todavía viven en sus nubes particulares y, espero equivocarme, pero algún día podrán caer y el golpe será duro.

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