Uno de los grandes temores del ser humano, es el fracaso. Tenemos miedo de ser rechazados, de equivocarnos, de caer, de tropezarnos y hasta de levantarnos. Llegar a decirnos a nosotros mismos que hemos fracasado es reconocer que nos hemos equivocado, pero considerarlo en sí como fracaso podría ser un poco intolerante para con nosotros.

Quedan apenas horas para finalizar el 2011 y es en estos días en los que solemos hacernos una retrospectiva de todo lo sucedido durante este año, las metas alcanzadas, las decisiones tomadas asertivas o equivocadas, nuestros errores y nuestros éxitos. No podemos evitar caer en este balance de experiencias vividas en vísperas de la culminación de un año que se nos va.

Sin la intención de numerar éxitos y fracasos acontecidos durante el 2011, creo que lo realmente importante es saber apreciar todas y cada una de esas experiencias vividas, buenas o malas, pero experiencias al fin y al cabo.

Un nuevo año siempre representa nuevas metas, nuevos sueños, fuerzas renovadas, nuevas ilusiones pero también significa un año más de la partida de un ser querido, un año más de esperanza para quien lucha contra una dolorosa enfermedad, un año más para seguir disfrutando  de nuestros queridos mayores o un año más de una ruptura de pareja.

Hablar de los éxitos así como de los fracasos creo que termina siendo una apreciación muy subjetiva, todos tenemos nuestra particular visión y niveles de medición para con tales categorías. De los errores aprendemos a reconocer nuestras debilidades y a fortificarlas, a conocer nuestras verdaderas limitaciones, a aprender en dónde nos equivocamos y cómo podemos mejorar, mientras que de los éxitos no deberíamos confiarnos tanto. De los éxitos, muchas veces nos empalagamos, nos cegamos y caemos en la inercia, nos auto confirmamos que ese es el único camino para alcanzar lo que queremos, que los cambios no tienen cabida dentro de nuestras vidas. Nos convencemos a nosotros mismos que somos tan bueno en lo que hacemos que nos cerramos a nuevos aprendizajes, nuevos conocimientos.

Cuando fallamos en el camino emprendido para alcanzar nuestros objetivos, no se trata de frustarnos y desistir. Debemos centrarnos en detallar los pasos aplicados, las acciones cometidas y saber reconocer en qué hemos fallado, y si es necesario comenzar de nuevo, desde cero.

Es por ello que si en este 2011 nos hemos caído pues también hemos de levantarnos, limpiarnos las rodillas y seguir adelante con nuestras metas. ¿Necesitamos apoyo? no perdemos nada en reconocerlo, el trabajo en equipo también es una extraordinaria forma de aprender, de emprender y de llevar mejor el tiempo, quizás sea una excelente manera de darle la bienvenida al 2012.

¡Feliz Año Nuevo!

¿Qué pasa cuando hemos fracasado?
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6 pensamientos en “¿Qué pasa cuando hemos fracasado?

  • 29/12/2011 a las 19:27
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    Hola Azmy.

    Me gustan mucho tus posts.

    Sabes, el fracaso es tan subjetivo, que depende más de la cultura social del país dónde te encuentres. En EEUU esto lo tienen muy claro y se aplaude con la misma fuerza el éxito como el esfuerzo por emprender algo.

    Existe un libro muy bueno de Ricardo Cortines (Español, de Santander) que trata este tema con tanto ingenio y sentido común, se llama «Los Osos ya no comen salmón». Una de sus teorías es: «en los negocios, en la vida profesional, si no has fracaso al menos una vez en la vida, te falta algo».

    Saludos y felices días de cambios y sueños.

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    • 08/01/2012 a las 19:46
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      Hola Luis.

      Muchísimas gracias por tus comentarios y me disculpo por mi demora en responder al mismo, la verdad es que por las fechas he estado un tanto alejada del entorno.

      Ciertamente el tema cultural influye mucho sobre el comportamiento frente a los errores cometidos, pero también la enseñanza desde el hogar y formación académica juega un papel importante.

      Me apunto el nombre del libro que sin duda buscaré… 😉 …gracias y a por el mejor 2012.

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  • 29/12/2011 a las 21:59
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    Buen post y que GRAN verdad todo lo que refleja… yo me ahostío a diario así que no sirvo de ejemplo, pero si sé que cuantas más veces me ahostío, más aprendo, hay quien es mu listo y aprende a la primera, otros aprendemos de las galletas que nos damos, pero a mi me gusta más así porque siempre me acuerdo de la gente que me ayuda a conseguir las metas, pedir ayuda es bueno, no hacerlo es malo, esperemos que en 2012 todos estemos aprendiendo constantemente y que a cada «guantazo» nos hagamos más fuertes. 😀 Feliz fin de año y mejor 2012 Azmara.

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    • 08/01/2012 a las 19:50
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      Hola Nofri.

      Gracias por pasarte por acá y por tus comentarios… 🙂 …así como todos los días aprendemos algo, también la realidad es que todos los días no equivocamos en algo, y por muy mínimo que sea siempre rectificamos, así que de aquellas caídas en las que nos raspamos las rodillas pues también nos levantamos y seguimos, para qué quedarnos ahí lamentándonos de la caída?… 😉

      Un súper 2012 para ti y los tuyos, Nofri y sorry por venir tan tarde a responder… 🙁

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